La investigación analizó la forma de cooperación entre los miembros de las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar para enfrentar las dificultades producidas por la pandemia. Los resultados obtenidos de las diferentes fuentes de recolección de datos, permiten concluir con el estudio, respondiendo a los objetivos propuestos partiendo de los siguientes objetivos específicos
En primer lugar, se propuso “Identificar el tipo de apoyo que se desarrolla entre los miembros de la familia del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar para sobrellevar las dificultades producidas por la pandemia”
Se identificó el tipo de apoyo emocional que se desarrolló entre los miembros de la familia del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar para sobrellevar las dificultades producidas por la pandemia. Donde se destaca que las familias recibieron como tipo de ayuda emocional; el diálogo, ayuda en las tareas, comprensión, empatía, muestras de afecto y cariño por parte de la familia, para sobre llevar la situación de pandemia. Sumado a eso, recibieron tiempo de escuela en casa asistidos por las instituciones educativas locales y practicaban deportes para sobre llevar la situación de pandemia. Por su parte, los trabajadores sociales mencionaron que brindaron ayuda emocional que se materializaron en acciones tales como visitas domiciliarias, seguimiento telefónico de casos de COVID-19, campañas de concienciación y fomento de una buena comunicación familiar, así como la asistencia por parte de los trabajadores sociales, entre otras. Estos aspectos fueron transcendentales, porque representó el soporte más importante que proporcionó la familia, y que influyó en el proceso de la seguridad en sí mismo, lo cual se proyectó en la interacción social de las personas.
En cuanto al segundo objetivo, que enuncia “Determinar que acontecimientos sociales han dejado de realizar las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar debido a la pandemia.”
Se logró determinar que acontecimientos sociales han dejado de realizar las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar debido a la pandemia. Entre las que se destacaron, los cumpleaños familiares, dejaron de realizar las visitas a los abuelos, visitas a los padres, celebraciones familiares, dejaron de realizar salidas a parques y centros recreativos y dejaron de frecuentar los restaurantes a causa de la pandemia. Muchos dejaron de realizar viajes y de participar en los eventos deportivos a causa de la pandemia. Estas acciones fueron cruciales para evitar y controlar la propagación de COVID-19. Las acciones personales, más que la acción gubernamental, junto con el lavado de manos, fueron mucho más importante para prevenir la enfermedad. Por su parte, las trabajadoras sociales señalaron que la falta de actividades recreativas y de ocio ha tenido un impacto negativo en la vida social de las familias, principalmente por la preocupación por familiares lejanos, conflictos internos, sentimientos de soledad, crisis emocionales, desempleo y problemas económicos.
Finalmente, respondiendo al tercer objetivo propuesto que señala “Establecer que efectos sociales produjo en las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar, el aislamiento por la pandemia”.
Se pudo establecer los efectos sociales que produjo en las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar, el aislamiento por la pandemia, donde los principales hallazgos demuestra que los factores sociales predominantes fueron; mucha angustia, preocuparon por los familiares en la distancia, muchas familias se encontraron con desempleo y por consecuencia, con problemas económicos como efecto del aislamiento social por la pandemia. Por el contrario, sólo en una minoría tuvo efectos emocionales como consecuencia de la pandemia,principalmente conflictos sociales, soledad o estado de crisis a causa del aislamiento. Estos resultados coinciden con las entrevistas a los trabajadores sociales y personal de la Salud, donde mencionaron que las dificultades económicas fueron reportadas como la principal causa de alteraciones psicosociales en el periodo posterior a la cuarentena, predominando por esta causa las manifestaciones de ansiedad, ira y depresión. Por su parte, el estigma social fue reportado por personas que padecieron la enfermedad y también por el personal de salud. Las conclusiones alcanzadas demuestran la importancia del personal de salud y del trabajador social como profesionales claves en la inclusión social y la cooperación entre los miembros de las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar para enfrentar las dificultades producidas por la pandemia.
En conclusión, teniendo en cuenta el objetivo general cuyo enunciado “Analizar la forma de cooperación entre los miembros de las familias del barrio San Miguel de la ciudad de Pilar para enfrentar las dificultades producidas por la pandemia”
Se evidenció que las familias recibieron apoyo emocional de diálogo, ayuda en tareas, comprensión, empatía, muestras de afecto y cariño por parte de la familia, tiempo de escuela en casa asistidos por las instituciones educativas locales y practicando deportes. Sin embargo, las familias dejaron de realizar actividades sociales como cumpleaños familiares, visitas a los abuelos y padres, celebraciones familiares, salidas a parques y centros recreativos, viajes y eventos deportivos debido a la pandemia. El estudio también mostró que el aislamiento social por la pandemia afectó a muchas familias como consecuencia de los problemas económicos y desempleo, lo que llevó a la manifestación de ansiedad, ira y depresión.
La situación que hoy vivimos debido al confinamiento, nos da la oportunidad de convivir durante más tiempo con los miembros de nuestra familia en el hogar. Este escenario puede generar dificultades porque cambiamos las rutinas con las que estábamos acostumbradosa relacionarnos. Por eso, a medida que pasa el tiempo, se nos presenta una variedad de retos para crear un ambiente favorable que nos permita sobrellevar esta situación, a partir de los lazos afectivos y el cuidado familiar.
Este momento también es una ocasión especial para replantear la relación entre el hogar y la escuela, para que las familias, directivos y docentes valoren el aporte que cada uno realiza en la formación y los aprendizajes de los niños, niñas y jóvenes.
Hoy todos los miembros de las familias tienen actividades por realizar al mismo tiempo. Lo que antes se hacía en distintos lugares y horarios, hoy sucede en el mismo espacio y con la compañía de otros. Es así que todos deben convivir a la vez que se ocupan de sus deberes escolares, labores del hogar, cuidado de niños y ancianos y trabajo virtual; en este encuentro, el diálogo ocupa un lugar fundamental para mediar las interacciones y los vínculos que se generan en el día a día.
Hay una premisa que ayuda a entender la importancia de las palabras: “lo que no logramos resolver a través del diálogo, se orienta hacia la violencia física o simbólica”. En estos días de cambios en la vida cotidiana, tensión por el cuidado minucioso de la salud, incertidumbre por la sostenibilidad económica, es posible que se precipiten malentendidos y desacuerdos; el diálogo se convierte en el elemento esencial para crear un ambiente de confianza y afecto, un camino para lograr el cuidado mutuo y la búsqueda conjunta de alternativas.
Por esto, es importante que las familias puedan definir momentos específicos para conversar sobre lo que están sintiendo, si es posible con horarios concretos dentro de la semana. En estos espacios debemos garantizar que todos y todas, podamos expresar nuestras emociones, desahogarlas con libertad y sentirnos apoyados; que nuestros sentimientos sean escuchados y abrigados de manera amorosa y sin juicios. El diálogo es también una oportunidad para mirarnos a los ojos y reconocer aquellas cosas que nos gustan de nosotros mismos y de la familia.